18 de enero de 2014

Good bye my friend, you've been the one for me

Confieso, confieso lo culpable que me he sentido y me siento por no haber ido a despedirte, por dejarte ir así, por no hacer todo lo posible para despedirme mientras pude, por no haberte escrito la carta que te mereces antes, por ser incapaz de hacerlo bien ahora. 
Confieso, confieso que no fui capaz de hacerlo, que algo dentro de mi me impedía ir, de alguna manera era mi forma de no dejarte marchar, de hacer que seguías aquí, de no asumir que te habías ido aquel día, de atarte a la vida al no ver el momento del adiós.

Sabes lo mucho que te quiero pequeña y lo que me disgusté cuando me enteré de que estabas enferma, más aún cuando me enteré de que te habías ido, pero te fuiste luchando, sonriendo, con alegría, viviendo. Como yo te recordaba, siempre con una sonrisa en la boca, riendo, no es justo que hayas sido tú quién se va, pero nos has enseñado a todos los que te conocíamos a aprovechar la vida mientras podamos, cada minuto, cada segundo, aunque sean tiempos de dolor, aunque el cáncer te mate por dentro, que feliz eras peque y como se contagiaba tu risa, era imposible hablar contigo sin sonreir.

te quiero muchísimo, 

24 de noviembre de 2013


Porque cuando dejo pasar un día sin hablar contigo, um... Ese día simplemente no es bueno



La razón por la que te llamo es para decirte lo que siento por ti. Sé que no funcionó la primera vez y sé que no tiene ningún sentido, pero no dejo de sentir que pertenecemos el uno al otro. ¿Hay alguna parte de ti que quiera intentarlo de nuevo?

23 de noviembre de 2013

La vie est belle

Buenos días princesa,

hace unos día he visto la vida es bella, da que pensar, ¿verdad? El amor de Guido Orefice por su familia, por su querida Dora, haciendo todo por ella, dando su vida para ponerla a salvo y ahora mismo, escuchando "Passanger-Let her go", sobre cómo te das cuenta de que quieres a alguien cuando lo dejas ir, como hacemos todos, al contrario que Guido que desde que conoció a Dora en aquel pajar hizo de todo para enamorarla.
Que antítesis verdad, como me gustaría haber sido Guido, o la afortunada Dora y haber sabido hacer las cosas bien, habrá que conformarse con ser el novio de Dora. (Shhhh)

2 de mayo de 2013

y si...

Me imagino que nunca podré dejar de preguntarme "qué hubiera pasado si..." o simplemente "que estaría pasando ahora". Me imagino que algo en mi interior aún te sigue queriendo, más o menos, últimamente más de lo que te quise, por ser así, por apoyarme, por quererme, por aguantarme, por animarme.. por ser así como tu eres, por hacer planes de futuro juntos (y por deshacerlos). Claro que yo tuve mi oportunidad (y como todo no lo supe aprovechar), claro que esto tú ni te lo imaginas, claro que yo soy una niña, soy fría y tú, tú así como eres.. Un día lo leerás y pensarás, ¿seré yo? pues si, claro que eres tú.

14 de abril de 2013

shhh

Gran texto de un gran productor y mejor persona, pese a lo que opinen,


"Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.


Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.


Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... nah.


A lo que iba.


Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.


Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.


Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.


Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.


Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.


Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.


A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.


Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.


Haz ver que me olvidas.


Y me acabarás olvidando.


- Risto Mejide


11 de abril de 2013

una vez más tú

"nunca vas a saber como me siento, nadie va a adivinar como te recuerdo" 


Quisiera saber que piensas de mi, como me recuerdas, si fui una más en tu vida o la más importante. Quisiera saber si me echas de menos, si piensas en mi, si recuerdas aquellos días. Quisiera verte, poder hablar contigo tranquilamente tomando algo. Quisiera contarte mis problemas, aquello que me tortura y que me encantaría poder desahogarme contigo. Simplemente te quiero a ti. aquí. ahora.

31 de marzo de 2013

te echo de menos, pienso en ti a todas horas, en todo momento, cada segundo estás en mi cabeza, en cada calle, en cada esquina, en cada bar, en cualquier cara o en cualquier gesto. Recuerdo tu mirada, tus ojos oscuros, penetrantes, brillantes..

25 de marzo de 2013

ésta es la vida que me tocó conocer

Caaaambio de rollo,

¿Por qué si eres legal te patean día a día?, 
¿Por qué siempre tienen mas los que menos lo merecen?,
¿Por qué los cabrones ríen y los honrados padecen?, 
¿Por qué no puedo ser libre sino hago daño a nadie?, 
¿Por qué los que lo hacen siguen estando en la calle?, 
Y ahí es donde estoy yo, protegido por los míos,
pues no sigue,

IT IS OVER

24 de marzo de 2013

je

Necesito hablar de esto contigo, pero algo dentro de mi me lo impide, el demostrarte que estoy mal, que yo también soy débil  que tu opinión me importa más de lo que crees, que en el fondo tu también me importas me cuesta, me cuesta afrontarlo y me cuesta asumirlo. No debería hablar nunca de esto contigo y por eso nunca lo haré. Confío en ti pese a que no es justo y la confianza que tu me das no la tengo con nadie
Me cansé,si eso mañana sigue.